Contigo fui una persona que no volvería a ser con nadie, ni siquiera contigo
Contigo fui una persona que no volvería a ser con nadie, ni siquiera contigo
No recuerdo quien describía el amor como una fuerza parecida a la gravedad. No se si esto es amor, ya no por lo menos, pero cuando el aparece se siente como si una fuerza me atrajera hacia el.
Puedo tomar distancia, hacer mi vida, considerar a otras personas, pero cuando el esta cerca es como si no tuviera opción, como si me estuviera resistiendo a algo inevitable.
Se mete en mi cabeza, me deja sin opciones, odio que tenga tanto control sobre mi, no creo que así deba verse el amor.
Querido Universo :
Quiero comenzar diciendo que cometiste un error. Entiendo perfectamente la confusión, a cualquiera le pudo pasar; entre tantos nombres y pronombres, hilos rojos y tarot, algún día tenia que ocurrir.
Pero no te preocupes, permiteme te explico. El es mío.
No me malentiendas no trato de ser posesiva o arrogante. Es un hecho.
Es mío, no como una cosa que se pueda poseer, es mio por voluntad propia. Es mio cuando me mira con sus grandes ojos verdes y se exactamente que esta pensando. Es mio cuando se ríe gracias a mi y cuando llora a mi pesar.
Es tan mio que va donde quiere y hace lo que quiere, con la certeza de que cada noche descansa en mi corazón.
Entiendo que ahora no es el momento ni el lugar, qué quizás se cruzaron algunos imprevistos y el tiempo divino no conoce relojes, pero dame un poco más de tiempo con el, algunos días, un par de noches, quizás un atardecer, una vida pequeña, del tiempo de una mariposa; un poco más y puedes mostrarle su camino, pero aun no estoy lista para dejarlo ir.
Hace mucho tiempo, alguien me quito algo, algo pequeño en ese momento. Pero mientras iba creciendo note su ausencia, porque entre más grande me hacia más grande era el vacío de aquello.
Ahora el vacío ocupa la mitad del espacio que ocupo en el mundo, es como el lado oscuro de la luna. Puedo ser yo, sigo siendo, pero el vacío está ahí, sigue estando vacío, se asegura que nadie me alcance al otro lado de mi nunca más.
Me protege, pero me aleja; evita que me lastimen, pero no permite que me ayuden. Nadie parece verlo, es parte de mi.
No puedo recuperar lo que me quitaron, pero me preocupa que el vacío se haga más grande, qué eventualmente consuma todo de mí.
Como la luna, hay días en las que todo está oscuro y no recuerdo de donde venía la luz, pero sigue ahí aparecera en cualquier momento, pero que tal si un día no lo hace, qué tal si no es como la luna, y el vacío solo es vacío, qué tal si con los años yo no he crecido y solo lo ha hecho el, y un día ya no quede más de mi, ya nadie sabrá que existía, qué había luz en mi, que lo intente.
Solo quedara el vacío.
Tuve que cambiar de vida para dejar de amarlo, si me hubiera quedado donde estaba, si seguía siendo la misma persona, lo habría esperado para siempre.
En realidad, es un honor estar conmigo, porque creo que soy una buena persona, amo profundamente a las personas, y no voy a tolerar nunca más que me traten como me trataron.
El final fue una mierda, pero aún volvería al primer besó, y a ese abrazo que te di sin pensar.
Son recuerdos, vuelvo a ellos en el frío de la nostalgia, pero están tan lejos de la realidad actual, donde si he de ser sincera, no te daría otra oportunidad.
Pero que sepas que antes de dormir, cuando la ansiedad no me suelta y no encuentro el lado correcto de la cama, voy a esos lugares, a esos besos, esos abrazos, esas miradas, y aunque ya no soy tan ingenua de imaginar un futuro, me regocijo en el calor que da el pasado por un par de minutos.
Necesitas límites mentales. Necesitas no esperar. Necesitas no esperar nada de los demás. Necesitas no traficar con tu dolor. Necesitas orgullo y soledad. Necesitas orden. Necesitas poesía.
“Diarios”
(Alejandra Pizarnick)
(via angieblack)
No me importa que nadie me quiera como tu lo hacías, aunque tus besos me llenaban de vida, se que podrían quererme mas y mejor en otros brazos. Eso no me preocupa, la verdad es que me asusta más no querer a nadie como te quiero a ti.